Misión imposible VS impecable, rápido y amable


La peor atención que recibí es un premio compartido para dos compañias, una de telefonía celular y otra de televisión digital. En el primer caso, es imposible comunicarse, y una vez que lográs el objetivo tan preciado, no te dan ningún tipo de solución. Intentar dar de baja un servicio es una misión digna de una película de Hollywood que puede llegar a tardar más de un mes. La misma incluye enviar una carta certificada y cargar una tarjeta prepaga entre otras cosas. Por otro lado, cuando el servicio funciona mal, directamente descuelgan el teléfono. Una vez que lográs comunicarte, el problema siempre es tuyo o de tu aparato. La única solución que encontré para liberarme de ellos fue enviar una carta a defensa al consumidor; ahí respondieron enseguida y me dieron las soluciones que necesitaba.

En el segundo caso, la empresa no posee presencia de atención al cliente en Argentina, con lo cual desde el vamos todo es muy complicado ya que hay que explicarselo a una persona que está en una ubicación remota y no entiende la problemática. En octubre de 2010 pedí la instalación del servicio por la cual tuve que abonar $500 en pago fácil para que sea procesado. 10 días después se acerca el técnico a domicilio a realizar la instalación del servicio, la cual, en mi caso,  no pudo completar por “problemas técnicos”. Se fué sin instalarlo y nunca más tuve noticias, por lo que intenté comunicarme con el callcenter a ver si me daban una solución; me dijeron que me iban a reintegrar el dinero en la cuenta bancaria que les indicara. Luego de 3 meses de llamar cada 10 días, y de repetir siempre la historia completa (ya que al parecer no guardan registro de los reclamos) no tengo una solución al día de hoy. No recibí ni la instalación del servicio ni el reintegro de dinero.

La mejor atención que recibí en un call center, ya sea tanto telefónico como por internet, probablemente sea la de Cablevisión/Fibertel. Siempre obtuve una respuesta coherente en el área técnica y en el área administrativa. La posibilidad de dar de alta o de baja un servicio es muy simple, como así realizar cualquier tipo de reclamo o pedido. Se puede hacer de manera muy cómoda desde la sucursal virtual o bien llamar por teléfono. En enero de 2009 por ejemplo, pedí la instalación en mi domicilio, vía telefónica. Siempre cumplieron con los horarios pactados y se realizó la instalación sin problemas. Cuando tuve algún inconveniente técnico, siempre respondieron y me dieron una solución inmediata. Un año más tarde tuve que dar de baja el servicio por razones económicas; la gestión fue en el acto y sin problemas. Hoy en día nuevamente soy cliente. El servicio y atención son excelentes. La confirmación de que saben lo que están haciendo es cuando te acercás a las oficinas, todo es impecable, rápido y amable para el cliente, inclusive si uno va a darse de baja

Nicolas, 26 años, ejecutivo en una empresa proveedora de servicios online